viernes, 26 de agosto de 2011

[Fanfic - Yaoi] Sí, es un nerd... pero es mi nerd

Capítulo 7

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JaeJoong pasaba los días observando al otro, no es que esto fuera algo nuevo, la forma de mirarlo en cambio, sí. Se ocultaba detrás de un libro, de un manga, del ordenador…Y se fijaba en la estrecha cintura que tenía, nada que envidiar a la suya propia, o lo bonitas que eran sus manos y sus muñecas; por no mencionar ese aire de nerd que había  aprendido a apreciar y…desear. Sí, le gustaba y lo deseaba.

-Perfecto.-se decía a sí mismo.- Simplemente perfecto.

Una noche soñaba que estaba en la biblioteca con YunHo, y esta estaba vacía, y de pronto el alto lo miraba por encima de los lentes; algo sofocado y con la ropa mal puesta. Entonces le decía “JaeJoong…Me preguntaba si podías ayudarme a estudiar anatomía ¿Quieres ser mi modelo?”. Otra noche soñaba que salía de la ducha, como cuando llegó de las vacaciones de navidad y lo empujaba dentro del baño, rodeado de vapor que hacía que se estremeciera. Si no el alto se colaba en su cama y le suplicaba que le hiciera cosas, algo más que subidas de tono.

-No puedo seguir así.-lloriqueó un día en una cafetería con YooChun y JunSu.

-¿A qué te refieres?-le preguntó JunSu.

-YunHo, que está bueno.

El más joven escupió el refresco que bebía y YooChun siguió con su cigarro, sin sorprenderse.

-Ya.-le dijo el mediano.

-¿Por qué no me lo dijiste?

-Porque no voy por ahí diciendo “Hey ¿Conoces a mi primo? ¡Está bueno!” daría una idea equivocada de mí.-los otros dos rodaron los ojos.

-¿Está bueno?-preguntó JunSu incrédulo.

-¡Buenísimo! Tiene la cadera así.-gesticuló el rubio.- Y abdominales…Y unas piernas largas…Y..Y…-suspiró.

Los otros lo miraban atónitos.

-Tienes que tener todo el día un dolor de huevos…-dijo YooChun.

JunSu se echó a reír y JaeJoong se sonrojó, comprobando que nadie lo había oído.

-¡YooChun!-le amonestó.- Qué vergüenza me estás haciendo pasar.

-¿Pero es verdad o no?

-…Es verdad.-se sonrojó aún más mirando a otro lado.

Ahora JunSu estaba llorando sobre la mesa, golpeándola, y YooChun se marcaba un tanto.

-¿Pero qué problema hay?-consiguió decir el más joven después de un rato y sofocado de tanto reír.

-¿Cómo que qué problema hay? Que ni sabe que me gusta ni creo que esté dispuesto a un “ocasional encuentro horizontal”.

-Jae…Acércate.-susurró YooChun. JaeJoong se aproximó a él.- ¡PUES CÁSCATELA!-le gritó al oído.

-¡Vulgar, zafio, grosero!-le gritó, tapándose los oídos.

-Vamos, no vayas ahora de santo…-comentó JunSu.

-Cómo sois…-dio por terminada la conversación, sin embargo siguió pensando en el tema.

No sería tan grave ¿No? Era algo natural, si no lo hacía podía acabar siendo malo para la salud. Llegó a la habitación y pasó a limpio algunos apuntes, leyó un rato…

-YunHo no vendrá hasta tarde…Estará en el gimnasio, trabajando a fondo esos músculos…

Llevaba ya varios días que no podía pensar en otra cosa, era humano después de todo. Estaba en la cama, con la mano entre las piernas y rememorando la imagen del otro al salir de la ducha. Su respiración era pesada y pequeñas corrientes eléctricas le recorrían la espina dorsal. Tan ensimismado que estaba en lo suyo que no escuchó el ruido de la puerta al abrirse.

-¡OH, POR DIOS, PERDÓN!-se cerró la puerta de golpe.

-Era la voz de YunHo…¡Era la voz de YunHo!-pensó.

Se le bajó todo lo puesto y no podía dejar de pensar en que lo había pillado quien y YunHo, SU YUNHO, masturbándose. Daba vueltas por la habitación.

-¿Pero qué hace aquí tan pronto? Esto no me puede estar pasando…-quería llorar de vergüenza y desesperación. Optó por llamar a JunSu.- Vamos coge, joder…Para una puta vez que te quiero contar un problemón y tú no coges…¡JunSu!

-¡No me chilles!-le dijo

-Mátame, por favor, mátame…-lloriqueó.

-A veeer…¿Qué te ha pasado?-preguntó con voz cansada.

-Que YunHo me ha pillado.-le dijo en un susurro con su voz dos octavas más alta, como mínimo.

-¿Eh?

-Que me ha pillado.

-…¡La virgen!

-Lo sé…-se mordió el labio.

-¿Y qué has hecho?

-Convertirlo en bukkake ¿¡Tú qué crees!?

-¿Qué le vas a decir?

-No lo sé…¿Cuánto cuesta una falsificación de defunción?

-¡Jae, no seas gilipollas! A ver, explícaselo, podría ser tu posibilidad de declararte.

-¿Tú crees? Igual es un poco agresivo…El pobre no da señales de estar interesado por mí y  ahora me voy a declarar después de que me pille…

-Bueno dicho así…

-Me quiero morir.

-Exagerado. Te dejo, que he quedado.

Se quedó sentado. Tal vez JunSu tenía razón, era una tontería seguir ocultándolo y menos después de que lo pillaran en algo íntimo. Aún así deseaba que la tierra se abriera, se lo tragara, lo digiriera y lo defecara lejos de allí. De pronto le vibró el móvil, era un mensaje de YooChun.

-Tonto, que eres tonto ¿Cómo se te ocurre? ¡Haberte metido al menos al baño! Si es que los novatos cómo sois…-leía.

Apretó las mandíbulas y rápidamente le contestó al mensaje.

-¡Tú me metiste la idea en la cabeza! Y además, se supone que no tenía que llegar hasta dentro de un buen rato…¿Acabas de insinuar que te matas a pajas?-le dio a enviar justo en el momento en el que se abría la puerta.

Sintió que en aquel momento se moría un poco y el tiempo se paraba.

-Hola…-dijo el otro sonrojado y con las gafas empañadas.

-Hola…-dijo el rubio intentando sonar sereno, cuando por dentro intentaba escapar por la ventana más próxima. Hasta le parecía que el ruido de su reloj de muñeca se había ralentizado.

-Siento lo de antes.-dijeron a la vez.

-Perdona, tú primero.-pidió JaeJoong.

-Sobre lo de antes…Lo siento, es algo natural.

-Ya está, no me declaro hoy.-pensó.- Claro. Me alegra que lo entiendas.-forzó una sonrisa.

-Bueno, una vez me he disculpado…-se sentó y se puso a estudiar.

-¿Ya está? ¿Es todo? ¿Va a seguir como si nada hubiera pasado?-pensó. Aunque una duda le asaltó la cabeza.-Una cosa ¿Cómo es que estás tan pronto aquí?-preguntó.

-Hoy no tenía trabajo, me han dado el día libre.

-Genial…-se balanceó sobre sus talones. Cogió el móvil y le mandó un mensaje a JunSu.- Se aborta la misión.

-Rajado de mierda.-recibió poco después.



Al día siguiente estaba en la universidad, aún devastado por lo del día anterior cuando sin querer se chocó contra otro chico. Todos los libros se cayeron al suelo.

-¡Oh! Perdón.-se agachó para ayudarle a recogerlos.- Toma, lo siento, estoy un poco despistado.-le miró.- ¡Tú!

-Oye…-empezó a decir.

-¡Eres el que pegó a YunHo!-le dijo.- Mira, le prometí que no haría nada, pero si por mí fuera te pateaba el culo.

-Sí, sobre eso…Verás, quería disculparme.

JaeJoong parpadeó sorprendido y se le bajaron los humos al instante. Se cruzó de brazos, algo satisfecho.

-Vaya ¿Y eso?

-No es que ahora me caiga bien de golpe ni nada por el estilo. Soy demasiado inteligente como para cambiar de parecer tan rápido ¿Sabes? La verdad es que mi nota media es de…

-Corta el rollo.-lo interrumpió.

-Oh, sí, sí. No es que ahora le aprecie, pero reconozco que pegarle estuvo fatal. No fue de personas inteligentes…

-Bien.-asintió, satisfecho del todo.- Al menos lo admites. Es una persona maravillosa, no se merece que le pegaras, deberías disculparte a él en persona. Te llamabas ChangMin ¿No?

-Sí.-asintió enérgico.

-Bien, me marcho, tengo clases. Por cierto…¿Eres consciente de que aunque le pegaras él salió vencedor por no seguir con la pelea?

Dicho aquello se marchó de allí, dejando al otro con la mandíbula apretada. Casi sentía que hubiera sido una victoria suya. Caminaba por los fríos pasillos con la cabeza bien alta y una sonrisa en los labios, habiendo enterrado en su subconsciente el incidente del día anterior. Eso sí, ahora le resultaba incómodo estar cerca de él, aunque pareciera que a YunHo le diera igual, para él aún estaba todo muy reciente.



No obstante los días fueron pasando y esa sensación incómoda se fue esfumando. Volvió a ver películas junto a YunHo a las tardes, lo acompañaba de vez en cuando a la biblioteca, comían con JunSu y YooChun; quiénes no paraban de chincharlo sin que el alto se enterara. El frío se fu volviendo menos cruel y ya no nevaba, pero eso no significaba que no helara a las mañanas. En una ocasión YunHo mencionó que el frío le sentaba bien a JaeJoong, también que su circulación sanguínea era buena, lo que él no sabía era que las mejillas sonrojadas del rubio se debían a su comentario.

Una tarde JaeJoong se encontraba en la habitación, como de costumbre y llegó YunHo acompañado.

-¡Yobo!-lo saludó feliz el rubio.

-¿Qué confianzas son esas?-era la chica de su clase.

El rubio abrió los ojos sorprendido y algo molesto.

-No te lo decía a ti ¿Qué haces aquí?

-Me he encontrado con YunHo en la biblioteca y hablando, hablando, me ha invitado a venir.-sonrió coqueta.

-Ya son varios días los que nos hemos encontrado en la biblioteca y siempre me pregunta sobre ti o me habla de ti y hoy se ha interesado mucho por nuestra habitación; así que la he traído.-dijo el ignorante de YunHo.

-No hacía falta que dijeras tanto.-ella forzó una sonrisa.

A JaeJoong le molestaba mucho que estuviera allí, aquella habitación estaba reservada únicamente para él y YunHo, ni siquiera habían estado en ella YooChun y JunSu. No hizo ningún esfuerzo por disimular su enojo y con el ceño fruncido siguió leyendo. El alto se sentó en su escritorio y también sacó un libro.

-Bueno…¿Qué planes tenéis?

-Leer.-respondió JaeJoong cortante.

-¿Nada más?

-Cenar en la cantina ¿Verdad, YunHo?

-Oh, sí, la cena es vital. El cuerpo sigue en funcionamiento mientras dormimos, no obstante no hace falta que sea una cena abundante ya que no necesita tanta energía. Eso no quiere decir que se deba saltar una cena, porque lo que ingieran durante el desayuno o siguiente comida engordará más.-ella asentía con los ojos como platos y expresión que decía “¿Y a mí que me importa lo que este bicho raro diga?” y el rubio lo miraba encantado.- Hay que comer cinco veces al día; pequeñas cantidades cada poco tiempo.

-¿Qué has dicho que estudiabas?-preguntó ella.

-Medicina.

-Ya veo…

Se volvió a hacer el silencio, ya que ellos seguían con sus libros y ella se quedó parada en mitad de la habitación, sin saber qué hacer o decir.

-¿No es un poco tarde?-habló JaeJoong.- Tienes que volver a casa y andar sola de noche puede ser peligroso.

-Yo puedo llevarla.-se ofreció YunHo.

-No, no puedes.-contestó el otro sin pensarlo.

-¿Por qué no?-preguntaron el alto y ella a la vez.

-Porque mover ahora el coche es un rollo, luego igual no encuentras aparcamiento y se te hace tarde dando vueltas, así perderás la hora de la cena. Lo mejor es que se vaya ahora, que aún hay gentes por las calles y funcionan los autobuses.

-Vale, ya lo pillo…Me marcho.

Se dio media vuelta y salió de allí. JaeJoong sujetó alto el libro para tapar su sonrisa.

-Has sonado molesto.-le dijo YunHo.

-Yobo, estoy cansado y esta es nuestra habitación ¿No te incomoda que haya extraños aquí?

-Sí, pero pensé que te alegrarías.

-¿Por?-parpadeó sorprendido.

-Porque es tu amiga.-explicó.

-No, no, no. Es una compañera de clase, la verdad es que no me cae muy bien.

-Yo creo que le gustas mucho y quiere estar cerca de ti.

-¿Y qué crees que quiero yo?-se le escapó.

Pareció que aquella era la segunda vez que se detenía el tiempo.

-¿Cómo? No entiendo.

-Que…Me gusta estar relajado en mi habitación, entonces no me gusta tenerla cerca.-intentó razonar.

-Entiendo.

Al día siguiente ella le habló como si nada hubiera pasado, pero le preguntaba por YunHo y él contestaba algo escéptico. A la tarde se tuvo que quedar a hacer un trabajo y después estuvo un rato con YooChun y JunSu, pero cuando regresó a la habitación allí estaba ella. Estaban sentados en la cama de YunHo y ella estaba de espaldas a él.

-¿Qué está pasando aquí?-dijo en cuanto entró por la puerta.

-¡Hola Jae!-le saludó contenta.

-Hola.-le dijo YunHo.- Le hago una trenza.-enseñó su obra al rubio.- Se presentó aquí esta tarde y le dije que no estabas.

-Pero no importa.-contestó ella coqueta.

-¿Ha puesto a mi YunHo a hacerle una trenza? ¿¡MI YUNHO HACIÉNDOLE UNA TRENZA!? ¡No es una amiga tuya!-gritaba JaeJoong en su interior.

Dejó sus cosas sobre la cama y se quitó la chaqueta, enfadado.

-¿Podemos hablar fuera un momento?-le preguntó a ella.

-Claro.-se levantó de la cama y lo siguió al pasillo de la residencia.- ¿Qué pasa?

-Eso es lo que te pregunto yo a ti ¿Qué haces aquí? ¿No te quedó claro ayer que no quiero que vengas?

-Sí, ayer ya me dejaste claro que no quieres que esté contigo, por eso he venido a estar con YunHo.

-¿Qué? Espera, me parece haber oído que has dicho que vienes a estar con él.

-Eso es. Ayer fuiste tan borde conmigo que me he dado cuenta de cómo eres, sin embargo tu amigo es muy dulce.

JaeJoong podía escuchar las voces de JunSu y YooChun en su cabeza diciéndole “¡Se te va a adelantar!” “Esto te pasa por no haberte declarado ya” “No ha mostrado interés hasta ahora en chicas, pero tal vez es porque ellas tampoco lo han mostrado en él.”. Apretó los puños.

-Escucha una cosa…No vuelvas aquí, no quiero que vuelvas. Ni a verme a mí, ni a pasar un rato y mucho menos a estar con YunHo. Este es mi cuarto.-recalcó las últimas dos palabras.

-¿Y qué? ¿YunHo también es tuyo?

-Pues sí, mira por dónde.-decidió mentir un poco.

-¿Me estás vacilando?

-No ¿Por qué crees que ayer le llamé “yobo” si no?

-No me creo lo que me estás contando…

-Pues es lo que hay.

-Vaya mierda.-dijo.

Volvieron a entrar a la habitación y ella cogió sus cosas, para marcharse sin decir nada.

-¿Qué ha pasado?-preguntó YunHo poniéndose bien las gafas.

-Hemos discutido y le he pedido que no vuelva por aquí.

-¿Por qué habéis discutido?-dijo algo tímido.

-Porque ella intentaba quitarme algo que aprecio y valoro muchísimo, cuando ella no ha sabido de su existencia hasta hace bien poco.-pronunció una pequeña sonrisa.

-Oh…

Aquella noche JaeJoong no podía dormir. Hace algún tiempo no le habría importado lo que había hecho y dicho, tenía sus ojos posados en alguien y lo iba a conseguir; posiblemente ni siquiera tendría que haberlo hecho, habría cogido lo que quería sin preámbulos. Pero la mera idea de que YunHo pudiera interesarse por ella lo aterró, tanto que quiso que ella desapareciera de la faz de la tierra. Aún no le había dicho nada al castaño, pero pensaba hacerlo, cuando fuera el momento adecuado. Por otro lado, qué pasaría si a YunHo no le interesasen los hombres y hubiera tirado su oportunidad de ser feliz por puro egoísmo.  Pero había tomado una decisión, iba a luchar por YunHo.

Un día cualquiera, con unas nubes grises típicas de la época del año, JaeJoong volvía a la residencia dando un paseo. Hacía tiempo que los árboles había perdido sus hojas, pero no le disgustaba verlos así, era parte de la naturaleza. Estaba ya llegando a la residencia cuando vio la familiar figura del alto.

-¡Yobo!-lo llamó apretando el paso para alcanzarle.- Qué raro que nos encontremos.

-Hoy han suspendido mis últimas clases.-le sonrió.

-Hace frío ¿Eh? Parecía que iba a empezar a calmarse la temperatura, pero no. Me siento estafado.-rió.- ¿Qué tal tu día?

-Bien, bien.-se colocó las gafas.- Aunque ha sido raro.

-¿Por qué?

-Hace ya algún tiempo que tengo días raros en clase ¿Recuerdas a ChangMin?

-Como para olvidarlo…

-Un día vino y me pidió perdón por pegarme. Reconoció su error, aunque me dejó claro que no se iba a rendir y que no enterraría el hacha de guerra. Desde entonces todo el día se me acerca a preguntar mis calificaciones en las actividades y trabajos que nos mandan. Cuando son superiores se enfada y se marcha sin decir nada; y cuando son inferiores me suelta un “¡JA!”-imitó la voz del otro.

-¿Y tú qué opinas? Es como una rivalidad pacífica, mejor eso a que te pegue.

-A mí me da igual. Es el único de clase que habla conmigo, poco pero habla.

-Tal vez se haya dado cuenta de que no eres antisocial, sólo tímido. O de lo genial que eres.- YunHo se sonrojó.- Te lo digo muy enserio. La gente no sabe lo que se pierde. Eres listo, culto y muy agradable.-miraba al paisaje, ajeno a que tal vez estaba hablando más de la cuenta.- Eres una de las mejores personas con las que me he encontrado, lo digo de veras.

Notó que el otro se había parado. Se giró lentamente para ver que se había sonrojado mucho.

-¿De verdad piensas eso?

“¡Esta es tu oportunidad!” “¡Lánzate!” escuchaba las voces de los otros de nuevo.

-Sí.-se acercó a él.- Me gustas mucho.

A YunHo se le empañaron las gafas un poco porque JaeJoong se había acercado más de lo normal. Entonces el rubio tiró un poco de la bufanda que llevaba el alto y terminó de borrar la poca distancia que había entre ellos, juntando los labios en un pequeño beso. Se detuvo el tiempo por tercera vez.


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