Capítulo 6
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A la mañana siguiente JaeJoong se despertó, se sentía cansado, no físicamente sino mentalmente. La noche anterior lo había dejado exhausto, tenía que aclarar el tema de sus notas y hablar con sus padres; se había esforzado mucha como para tirar ahora todo por la borda. Además había hecho que YunHo se preocupara…Cayó de golpe en la cuenta, de que decidió meterse en la cama del otro. Miró a su alrededor, pero no estaba en la cama.
-¿Yobo?
Nadie contestó. Se pasó una mano por el cabello ¿En qué momento se le ocurrió que podía compartir cama con él? Se volvió a tumbar donde YunHo había dormido, demasiado alicaído como para levantarse. Ni siquiera se dio cuenta de que se abrió la puerta y de que alguien dejó una bolsa de la compra sobre una de las mesas. Una mano le tocó la frente, haciendo que se sobresaltara.
-Lo siento, pensé que seguías dormido.
-Yobo…-le sonrió.
-Me preocupaba que pudieras tener fiebre.-se sentó en la cama.
-¿Por qué?
-Bueno…Ayer saliste a la noche y hacía frío, además no volviste hasta que fue tarde. Por no contar los síntomas psicosomatas por tu depresión. Podemos desayunar y luego ir a hablar con tus profesores.-se dio cuenta de que llevaba mucho tiempo hablando y de que JaeJoong lo miraba atentamente. Entonces se sonrojó y miró en todas direcciones, poniéndose bien las gafas.- Si tú quieres.
-¿No tienes que estudiar?
-Mañana es mi último examen. Lo…Lo tengo controlado y te dije que te acompañaría.
-Muchas gracias.-se acercó hasta a él y lo abrazó.- Sé lo que significa para ti no estar estudiando hoy.
-De nada.-habló con un hilo de voz, no se atrevía a moverse.
Ambos desayunaban, sentados en una da las camas.
-Me da tanta rabia…-JaeJoong suspiró, con una taza de café entre las manos.
-Es comprensible. Pero piensa que dos de cinco no está mal, hay muchas cosas que pueden influir en esas notas…-YunHo mantenía la mirada baja.- Te has esforzado mucho, yo lo he visto, todo tiene solución.
-Gracias…Oye, sobre lo de haber dormido juntos.-observó que el otro se tensó.- Siento haberte puesto en compromiso. Verás, soy una persona que se siente a gusto con el contacto físico y…-no sabía qué decir para justificarse.
-No te preocupes. El contacto físico libera endorfinas, necesarias para sentirnos felices. También la llaman hormona de la felicidad.-el alto miraba su café, como si hubiera algo fascinante en el fondo de la taza.
-Me alegra que lo comprendas.- “¿Qué mierda acabo de decir?” pensó y miró en otra dirección dándose un golpe en la frente disimuladamente.
Cuando hubieron terminado de comer fueron a la universidad andando, ya que YunHo no tenía que ir a trabajar ese día dejó el coche en el aparcamiento de la residencia. Ambos iban muy abrigados y JaeJoong no medió palabra ni cuando estuvieron esperando fuera del despacho de uno de los profesores. Estaban sentados en un banco de madera de fuera, con otros estudiantes que hablaban entre ellos de lo injusto que era el profesor y de toda la manía que los tenía. El rubio miraba a sus zapatos, con las manos en los bolsillos y el castaño leía uno de sus libros de clase.
-¡Anda, JaeJoong! No esperaba encontrarte aquí.-alzó la vista, era uno de sus compañeros de clase.
-Genial, genial…Aquellos que dijeron que no lo conseguiría van a tener razón después de todo, ya me han visto aquí.-pensó.
-Como dijiste que llevabas estudiando durante todo el curso no pensé que tendrías que venir a reclamar.
JaeJoong fue a contestarle, pero alguien se le adelantó.
-Errar es humano.-era la voz de YunHo, que seguía enfrascado en su lectura.
-Ya…-dijo el otro chico.- ¿Jae, quién es este?-lo preguntó como si estuviera prohibido que el alto lo acompañara.
-Mi amigo y compañero de piso.-dijo sin preámbulos.
-¿Este? ¿Este es tu famoso compañero de piso? Joder, me esperaba a otra persona.
YunHo guardó silencio y JaeJoong decidió no malgastar saliva en contestarlo. Se abrió la puerta del despacho y el profesor miró al rubio.
-Pasa, JaeJoong sshi.
-¿Puedo entrar acompañado?-de ninguna manera iba a dejar a YunHo con el gilipollas aquel.
-Si a ti no te importa no veo por qué no.-le sonrió.
Ambos pasaron y se sentaron frente a la mesa del profesor. JaeJoong no paraba de estrujarse las manos y morderse los labios.
-A ver, veamos tu examen.-lo ojeó un momento.- Sí, verás, te has quedado a las puertas.-escuchó al otro suspirar.- Tranquilo, no está todo perdido. Quería hablar contigo porque he visto que te has esforzado, has colaborado en clase y has hecho todas las actividades propuestas. Pero no te da la nota en el examen, aún así dejaré que hagas un trabajo.-se le iluminó la cara.- No es más que una formalidad, para poder tener un excusa y aprobarte.
-¡Muchísimas gracias, de verdad!-sonrió emocionado.
-Te mandaré por correo el guión del trabajo, al salir no sonrías tanto, tu compañero no va a correr la misma suerte que tú; ya sabes…disimula.
-Muchísimas gracias otra vez. Vamos, YunHo.
-¿Jung YunHo?-el otro asintió.- ¿Eres alumno de segundo de medicina?
-Así es.
-Un amigo mío es profesor tuyo, dice que eres fascinante.
-Sí que lo es…-dijo JaeJoong. Los otros dos se le quedaron mirando y se sonrojó violentamente.- Vamos a llegar tarde…-miró en otra dirección, dándose rápidamente la vuelta para abrir la puerta.
-Qué rápido has terminado.-le dijo su compañero de clase.
-Ya ves, cuando has suspendido, has suspendido.-fingió un suspiro.- A ver si tú tienes más suerte.
Cuando se alejaron lo suficiente JaeJoong le ofreció el puño a YunHo, que reconoció el gesto como el que le hizo JunSu en el parque de tracciones y lo chocó. El humor del rubio se vino arriba, sin embargo con el otro profesor no tuvieron tanta suerte. Lo tuvo también el año pasado y se podría decir que JaeJoong le ponía las cosas difíciles en clase y a pesar de que admitió haber visto un cambio en él dijo que no era suficiente; tendría que recuperarla después de los exámenes finales.
-Bueno, no está mal ¿No?
-Nada mal.-le sonrió YunHo.
-¡Eh! ¡Tú!-un chico alto y moreno se les acercó, muy enfadado. Él también llevaba gafas y vestía con jersey por encima de una camisa blanca.- ¡Jung YunHo!
-¿Eres famoso?-preguntó el rubio.
-Al parecer…
-¿Qué pasa? Si no es con un papel delante no eres tan genial ¿Eh?
-Disculpa ¿Te conozco?
El otro lo miró con los ojos como platos.
-¡Voy a tu misma clase! ¡¿Es que te crees tan superior que ni siquiera te fijas con quién vas a clase?! ¡Soy Shim ChangMin!
-Lo siento, es que no…
-Es tímido.-dijo JaeJoong.
-¿Y tú quién eres? Me da igual.- de pronto pegó un puñetazo a YunHo.
-¡EH!-gritó el rubio y apartó al chico.- ¿!A ti qué coño te pasa!?
-¡Me paso todos los días en la puta biblioteca, cojo apuntes, hago todas las prácticas! ¡TODO, ABSOLUTAMENTE TODO! Y llegas tú, con tu ausentismo, tu…tu todo y eres el primero del curso.-dijo con asco.
-¿¡Le pegas por eso!? ¡Tú no le conoces, no sabes lo estupendo que es!-notó que alguien le sujetaba del hombro.
-No me importa, no pasa nada.- era YunHo con el pómulo enrojecido.
-¿!Cómo que no pasa nada!? ¡Y a mí sí me importa que te traten mal!-se giró y le devolvió el puñetazo a ChangMin. El otro nerd lo miró desde el suelo, sin comprender.- Antes de que preguntes de nuevo, soy su amigo. Vámonos.-cogió a YunHo de la mano y lo alejó de allí.- Pensé que lo de tener un enemigo empollón sólo pasaba en las películas y series.
Se sentaron en un banco fuera del campus de la universidad. Guardaron silencio y JaeJoong respiraba con dificultad debido a su enfado.
-¿¡Por qué no te has defendido!?-dijo al final.
-No sabía que me iba a golpear.
-¡Habérsela devuelto! Ese chico te ha pegado ¿Es que realmente no te importa?
-Sí, pero…
-¡Nada de peros! No puedes dejar que te pasen por encima, así no te haces valer. Y tú vales mucho…¿Por qué no sacas un poco de esa ira contenida?
-Yo no tengo ira contenida.-parpadeó sorprendido.
-Jojojojo-rió de forma socarrona.- Sí que la tienes ¿Quieres que te grabe mientras conduces?
YunHo se sonrojó y le dio por atarse los cordones de los zapatos, de repente.
-No hace falta y no es ira.
De pronto le sonó el móvil a JaeJoong.
-Es YooChun.-descolgó.- ¿Sí?
-¡JAE!-se pudo escuchar desde el otro lado de la línea.
-La virgen a cuatro patas ¡Casi me dejas sordo!-gritó.
-¿¡Dónde estáis?
-¡Fuera del campus!-volvió a gritar.
-¡No os mováis!
-¡No, señor!-colgó.- Creo que viene hacia aquí.
-Lo sé, lo he oído.- se quitó las gafas para comprobar que no les hubiera pasado nada. Levantó la vista un momento y la imagen quitó la respiración a JaeJoong. YunHo sostenía las gafas en alto para poder asegurarse de que estaban bien, tenía el pelo más despeinado de lo normal y el moratón que le estaba saliendo en el pómulo le daba otro toque.
-Ay mi madre…-dijo el rubio sin darse cuenta.
-¿Ocurre algo?
-No, no…Tranquilo.- “Me voy a desangrar, como en los manga” pensó.
Justo cuando YunHo se estaba poniendo las gafas una figura pasó corriendo, unos metros más adelante paró y volvió hacia atrás.
-¿¡Estás bien!?-se acercó al alto y le inspeccionó el rostro.- Ese idiota…
-Estoy bien.-lo tomó de las muñecas, apartando sus manos con suavidad.- ¿Cómo te has enterado?
-No es normal que alguien se pelee en la universidad, y mucho menos el famoso Kim JaeJoong con un empollón. Al principio pensaba que os habíais repartido leña entre vosotros.
-¿Soy famoso?
-No hay mucha gente que vaya por ahí con el pelo rubio y con tres amigos tan excepcionales como los tuyo, sobre todo si uno de ellos es Park YooChun.-se sentó junto a YunHo y le puso un botellín de agua que tenía en el golpe.- ¿Por qué no dijiste nada de que tenías un enemigo en clase?
-No lo sabía, ni siquiera sabía cuál era su nombre.-se defendió.
-Sí y eso lo ha enfadado aún más.-puntualizó JaeJoong.
-Ay…Si la envidia fuera tiña.- YooChun negó con la cabeza.
-Ha sido por eso, porque le tiene envidia. Te juro que como lo vea por los pasillos le parto la espalda.
-No ¿Para qué?-habló YunHo.- ¿Para qué nos vamos a meter en una pelea? No tiene sentido.
-¡Pero no podemos dejar que te pegue!
-Seguirle el juego es infantil.-se levantó.- Me voy a estudiar.
-¡YunHo!-el otro no le hizo caso y siguió por su camino.
YooChun y JaeJoong se quedaron mirando cómo se marchaba, ambos suspiraron.
-No hay remedio. Un nerd es objeto de burlas tarde o temprano, pero no me las esperaba en la universidad.-dijo el moreno.
-Chun…Me gusta tu primo.
-¡JunSu me debe dinero! Esto…¿¡Qué dices!? No se te nota nada, me pillas en calzoncillos…
JaeJoong rodó los ojos ante el tono forzado del otro.
-Vale, vale…¿Crees que tengo alguna posibilidad?
-Pues qué quieres que te diga…Yo siempre he pensado que YunHo acabaría dividiéndose en dos, como las células o que sólo le atraían las vísceras.-ambos arrugaron la nariz.- Qué asco…
-Ahora en serio.
-No lo sé, de verdad. Tú prueba, no ha dado señales de que le gusten los tíos, tampoco de que le gusten las tías. Eso sí…Como lo conquistes y sea uno de tus cuelgues pasajeros y lo dejes tirado en cuanto te olvides de él, te juro que caliento una cuchara te saco los ojos con ella y te los hago comer ¿Estamos?-lo miró con los ojos abiertos y una sonrisa.
-Estamos.-le dijo con un hilo de voz.
-Así me gusta. Ahora sólo tengo que convencer a JunSu de que se líe con la prima de YunHo y mi plan saldrá a la perfección.
-…¿Qué?
-¡Nada, es un plan secreto!
-Avísame cuando vayas a fumar porros, yo también quiero.
-Estabas demasiado deprimido para este…
JaeJoong llamó a sus padres de camino a casa, les contó lo que le habían dicho sus profesores y después de una larga charla le pidieron perdón por no haber confiado en él. Le dijeron que se lo tomaban como si sólo hubiera dejado una y que sabían que podría con ella.
-¿Vendrás a casa?
-Eehm…-no se había parado a pensar que ahora tendría un par de semanas para descansar y qué haría con ellas.- No lo sé.-la verdad era que quería pasar tiempo con YunHo, pero no sabía si este iba a volver a con su familia o no, ni si querría pasar sus vacaciones con él.- Sí, supongo que sí.
-¿Te esperamos mañana entonces?
-Sí, no me llevaré todo.
-Ah ¿No vas a pasar las dos semanas aquí?
-Sí, supongo que sí, pero no necesitaré todo lo que tengo aquí.
-Te noto indeciso ¿Seguro que quieres venir?
-¿Eh? Sí, sí.
Empezó a hacer la maleta en cuanto llegó a la habitación, vacía.
-Entre que se ha ido no muy contento y que mañana tiene un examen…-suspiró.
Encendió su portátil y cuando se conectó al chat no hizo falta más de un minuto para que JunSu iniciara una ventana de chat.
-¿¡Se lo dices antes a YooChun que a mí!?-leía en la pantalla.
-Era el que estaba a mi lado en ese momento y es su primo. Te lo iba a contar.-escribió.
-Ya, ahora intenta arreglarlo ¿Y qué vas a hacer?
-Pues no sé. YooChun me ha dicho que lo intente, pero ¿Y si sale mal? La situación sería incomodísima y no quiero perderlo ni como amigo ni como compañero de habitación.
-Bah ¿Quién eres tú y qué has hecho con mi amigo? Tú que siempre te has atrevido, no hay tía o tío que se te resista.
-No es lo mismo. YunHo no es como cualquier otra persona que hayamos conocido y creo que ya te has dado cuenta de eso.
-Sí, para qué mentir…
-Me voy a casa, para aclararme un poco. Cuando vuelva decidiré si dar el paso o no…
-Me parece lo correcto. Por cierto ¿Qué te han dicho los profesores?
Entonces JaeJoong recordó la pelea.
-¡Ah! ¿Te ha contado YooChun lo de la pelea?
-Sí, tío…La gente es subnormal, sin más.
-Es que encima así, de la nada.-empezó a sonarle el móvil y vio en la pantalla un nombre conocido.- Me llama Chunface, ahora vuelvo.
Se levantó a por su teléfono, descolgó y antes de contestar ya escuchó la voz del otro.
-¿¡Has dormido con YunHo, en la misma cama!?-reparó en que, efectivamente, habían dormido juntos.- ¡Esto cambia las coas! ¡Ni yo duermo con mi novia!
-¿No duermes con tu novia?
-Empleamos la cama para otras cosas ¡Pero YunHo ha dejado que duermas con él! Jae, no dejes pasar esta ocasión.
-¿Y si sólo le agrado como amigo? Por cierto...¿Cómo te has enterado?
-Eso ya no sé ¡Pero tenlo en cuenta! Le llamé para saber cómo estaba y evitó el tema, en lugar de eso habló de cómo llegaste ayer después de que él me llamara preocupado. Cuéntaselo a Su, si no se enfada.
-Ya, ya. Soy consciente. Bueno, ya estaremos.
-Ay, qué ilusión me hace…
Rodó los ojos y le colgó. Cuando se lo contó a JunSu la reacción fue parecida, pero él seguía sin convencerse. Bajo ningún concepto quería perder lo que fuera que tuviera con YunHo en esos momentos por una ilusión.
Pasó la tarde haciendo la maleta y guardando sus cosas para cuando no estuviera. Se sentó en la cama, a esperar, inconscientemente, a que volviera YunHo. No es que fuera a marcharse para siempre, ni mucho menos, pero odiaba las despedidas. Jugaba con los puños de su sudadera ¿Cuándo se había vuelto tan desconfiado? O tal vez no fuera falta de confianza, si no que el otro le importaba demasiado. El ruido de la puerta al abrirse lo sacó de sus pensamientos.
-¿Qué haces a oscuras?-ni siquiera se dio cuenta de que la luz había ido disminuyendo.- Daré la luz.-al hacerlo vio la maleta a los pies de la cama de JaeJoong.- ¿Te vas?
Su voz sonó algo más débil de lo normal y sus ojos lo miraron algo temblorosos.
-Sí, bueno, pero sólo en vacaciones.-creyó ver que el alto respiraba aliviado.
-Es bueno pasar estas fechas con la familia.-se colocó bien las gafas.
-¿Tú qué harás?
-No lo sé.-dejó sus libros sobre la mesa.
-Yobo…Siento lo de antes. Si tú no quieres meterte en una pelea no soy quién para reprochártelo.
-Tranquilo.-le dijo, mirando en otra dirección, para que no le viera el golpe del pómulo.
Hubo unos instantes de silencio, en los que YunHo se dedicó a ordenar un poco su escritorio y JaeJoong a mirarlo sin que se diera cuenta.
-Pareces triste.-le dijo el castaño.
-Bueno, sí estoy un poco alicaído. Mañana me voy y…
-Pero volveremos a vernos en unos días.-razonó.
-Aún y así. ¿Yobo, bajamos a cenar a aquel puesto de ramen? No me apetece estar con la gente de la universidad.- “Me apetece pasar el rato contigo” pensó.
Ambos caminaron por las frías calles, semivacías precisamente por eso. Cuando llegaron al puesto el dueño tuvo que preguntar por el golpe de YunHo en la mejilla y antes de que contestara JaeJoong le dijo que había sido una riña sin importancia.
-¿Os habéis pegado por una chica?
-¿Eh? ¡No!-dijeron a la vez y al darse cuenta se echaron a reír.
-No nos hemos pegado entre nosotros.-sonrió el rubio negando con la cabeza.
Ambos charlaron durante la cena sobre anécdotas familiares en navidades y les dolía el estómago de tanto reír.
-Basta, me duelen las mejillas.
YunHo miró su reloj de muñeca.
-Ya es hora de volver a casa, mañana tengo mi último examen.
-Es cierto.-bebió lo que le quedaba de té de un trago y se puso en pie.- ¿Hemos pagado ya?
-Sí, antes de que nos sirvieran.
-Pasad unas buenas vacaciones.-les deseó el dueño.
-Gracias, ahjussi.
-Por cierto.-empezó a decir YunHo.- Antes estaba en la biblioteca y se me ha acercado una chica, dice que va contigo a clase y que alguna vez le habías hablado de mí.
-Sí, creo que ya sé quién es.
-¿Es tu novia?
-¿¡Qué!? ¡No! ¿Se ha presentado como tal?
-No, pero es guapa y habla mucho de ti. Creo que le gustas.
-¿En serio? Alguna vez ya se me había insinuado.
-¿Te gusta?
No pudo hacer otra cosa que reír.
-Tranquilo, que no. Te aseguro que no.
-¿He dicho algo gracioso?-parpadeó sin comprender.
-Algo así…No tengo ningún interés en ella.-le dijo mirándolo a los ojos.
YunHo tragó saliva con un poco de dificultad y se colocó bien las gafas, ocultando un ligero sonrojo.
-Mañana madrugo.-dijo el alto cuando ya estuvieron en la habitación.
-Entonces no te veré hasta que vuelva…-se le abrazó- Pasa unas buenas navidades ¿Sí?
Tal vez se quedó más tiempo del necesario en el lazo, pero quería sentir un poco más del otro antes de volver con su aburrida familia. Menos mal que JunSu vivía cerca y haría los días más amenos.
Sus padres a menudo le preguntaban qué hacía todo el rato mirando por la venta, que estaba ausente. Él les decía que estaba haciendo el trabajo para una de las asignaturas y ellos le contestaron que no era excusa para que cada vez que estuvieran juntos se lo pasara en silencio o mirando al tendido. Estaba aburrido, hasta que quedaba con JunSu algunas tardes contaba las horas muertas y se dedicaba a hacer el trabajo; que al ser sencillo, siguiendo el guión que el profesor le envió por correo electrónico, no le llevó más de un par de días. De vez en cuando llamaba a YooChun o le manda algún mensaje a YunHo, que tardaba bastante en contestar, pero raramente pasaba tiempo con alguno de sus antiguos compañeros de clase. Una vez JunSu lo secuestró para irse de fiesta, y como no tenía mejor plan aceptó.
El día que volvió a la residencia estaba muy emocionado, había tenido mucho tiempo para pensar y junto a los consejos de JunSu y YooChun decidió que no quería echar la vista atrás en un futuro y lamentarse por no haberlo intentado. Llegó a la habitación a media tarde y rápidamente dejó sus cosas sobre la cama. Los libros de YunHo estaban sobre la mesa y podía oír el agua de la ducha correr.
-¡Bien, no está fuera!- pensó.
Empezó a deshacer la maleta tranquilamente. Tenía unas camisetas en las manos cuando se abrió la puerta del baño y apareció YunHo. No llevaba más que una toalla en la cadera y con otra más pequeña se secaba un poco el pelo. JaeJoong se quedó mirándolo con la boca abierta, con las prendas repartidas por el suelo.
-Ay joder…-atinó a decir.
Entonces el otro, que no lo había oído llegar y como iba sin gafas no lo había visto bien, lo miró y soltó un grito antes de tomar el aspecto de un tomate. Rápidamente se volvió al cuarto de baño.
-¡Yobo!-se acercó a la puerta.- ¡Lo siento, pensé que me verías! ¡Lo siento!-se mordió el labio.- Hay que ver cómo está…¿¡Por qué!? ¿¡Desde cuando un nerd se preocupa por conseguir ese cuerpo!? Podría usar sus abdominales como hielo para las bebidas…-pensó.
Segundos después le abrió YunHo la puerta, haciendo que casi se cayera, de la misma forma que antes.
-No esperaba que llegaras hoy.
-Lo sé…¿Sorpresa?-intentó mantener el contacto visual y no bajar la mirada.- Como no se vista tendré un problema en la zona sur…-se dijo a sí mismo.
-Me alegra que hayas vuelto.
-Y a mí me alegra haber vuelto.- tenía los ojos quizás demasiado abiertos, luchando consigo mismo para no bajar la mirada.- ¿Puedo hacerte una pregunta?
-Claro.-se fue a vestir y JaeJoong se dio la vuelta, porque no seguía confiando en su fuerza de voluntad.
-¿Cómo es que tienes un cuerpo tan atlético?
-Después del trabajo voy al gimnasio, pensé que lo sabías. Por eso llego para la hora de cenar.
-Pensaba que ibas a la biblioteca.
-También lo hago.
-¿Y por qué vas al gimnasio?-respiró hondo para calmarse.
-Porque es sano.
-¿Nada más?
-¿Qué otra cosa hay?
-No sé ni por qué pregunto…-murmuró.
-¿Qué tal te lo has pasado?- vio que se sentaba, ya vestido, en la silla de su escritorio.
-Bien, me ha servido para descansar y pensar en lo mío.-se dio la vuelta y le sonrió intentando no imaginárselo como antes o sin la toalla, directamente. Si pensaba que podría escaparse, ya era totalmente tarde; ahora también le atraía sexualmente.- Yobo…¡Te he echado de menos!
De pronto se le abrazó haciendo que el otro se sorprendiera. Al principio se estremeció un poco, pero después le devolvió el abrazo. JaeJoong en seguida se volvió fan del champú y gel de baño del alto.
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